La climatología de la zona varía en su recorrido de norte a sur, aunque los parametros generales nos dan idea de un clima continental típico, que en la nueva tipología de clasificación se correspondería con los mediterraneos extremos, crio u oromediterráneo (en función de la altitud).
Los parámetros generales más destacables en la Sierra de Albarracín son los siguientes:
Temperatura media anual
5º C a 14º C
Media del mes más frío
-2º C a 6º C
Media del mes más calido
18º C a 25º C
Periodo de heladas
de 5 a 7 meses
Precipitación media
550 a 900 mm
Periodo seco anual
de 2 a 4 meses
Precipitación invernal
30 - 35 %
Precipitación primaveral
25 - 35 %
Precipitación otoñal
21-30%
La Flora
La sierra de Albarracín por sus especiales características biogeográficas, orográficas, climáticas, demográficas, etc. se presenta como una de las zonas de la provincia de Teruel, e incluso de la comunidad autónoma de Aragón, que más cantidad y mejor conservados tiene sus taxones florísticos y faunísticos.
Cuantitativa y cualitativamente, encontramos aquí una gran biodiversidad, moradora de los distintos biotopos presentes en toda la extensión.
Florísticamente hablando, en ella podemos encontrar importantes especies endémicas e impresionantes masas forestales de especies muy representativas del catálogo penínsular.
Varias son las masas mono y pluriespecíficas que podemos encontrar en la zona. Las más importantes, tanto por la extensión como socialmente son los pinares, que históricamente han representado el "modus vivendi" de los moradores de estas zonas durante mucho tiempo.
La Fauna
Casi todos los grupos zoológicos encuentran en nuestra sierra un buen número de representantes. No debemos olvidar que una parte de ella ostenta la figura de protección de Reserva Nacional de Caza por lo que las especies cinegéticas de caza mayor, sobre todo el ciervo, ostentan el título de reyes. Además es frecuente divisar corzos, liebres, zorras, alcotanes, ardachos, conejos, jabalies, buitres, culebras y un sin fin de animales más, que deambulan a sus anchas por nuestros montes.
Pero si hay algún grupo zoológico de especial interés en nuestras lindes son sin duda ninguna los insectos. Así, desde antiguo, notables naturalistas como Zapater han dedicado sus esfuerzos al estudio de la entomofana de la zona.